lunes, 10 de diciembre de 2012

Y no me acuerdo de la canción.

Soñé con mi bicicleta.

Bambaleaba perturbada por que se sentía
Alejada de su labor de bicicleta.
“Yo debería andar, pensaba,
No equilibrar mandarinas con la cola,
Aunque esto es lo que siempre soñé.”

Y en los sueños de ese sueño
Se enumeraba mi bicicleta
Aprovechando la fertilidad onírica,
Las batallas atendidas por su cola y sus mandarinas.

Se alejaba correteando gallinas,
que ni sabian si iluminarlo o comerselo
y bajo sus camas escondian escritos
las posibles recetas de mandarina con caucho.

Cuando se sentia ganosa y con vida
invitaba a su mirador secreto 
a alguna gallina o pollo
para mostrarle lo simple y feliz 
es era la vida dentro de los sueños.

Las deformaba y las metia en frascos de mermelada
y luego las lanzaba montaña abajo
hasta que se reventaban contra mi bicicleta
que las besaba y las mandaba a volar.

Paso el sueño del sueño y se sintió vacía.
Termino esta noble verdad  su vida se desvaneció
Se esfumo y bajo mi trasero acalambrado por el asiento
Duro y sin cola de mi bicicleta, se compuso.

“Los sueños, en sí mismos, son conciencias”

Soñé con mi bicicleta, después mi sueño invento una canción. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

ConSumo

Nadie Sabe mejor que nosotros
cuanta espera por nuestros sueños
tantos sueños por nuestros cantos
y mientras pasan nuestros tiempos contados
el miserable apetece de nosotros.

Ya estamos hartos, pensamos simultáneamente con la Marta
de las flores y mucho mas, del jazz.
Nos sentimos acosados por esa alma ultra sonora y letal,
letal como cuando nos arropamos con mentiras y sentires.

Por ultimo, si hacen falta los cipreses para mecernos,
si morimos en un callejón por lo empecinado de nuestros caminos,
simulemos lo imposible, y consumemos nuestros silencios.


martes, 20 de noviembre de 2012

El trapo.

Deme cada pez envuelto en un cordón de zapato.
Cuando se acaben acelere y sienta los bellos florecidos de mi pierna.
Si no alcanza a pasar la lengua, refunfuñe.
Cuando ya se sienta libre no dude en cantar sus famosas tonadas de ultratumba:

"Oh, inmenso cielo
por su amor yo sufro
y siento en mi corazón
un pesar profundo"

O si prefiere lo natural, medite y reflexione sobre sus vivencias.
Cuénteme sobre la noche en que le acuchillaron la rotula,
y cuando lo asustaron los meridianos;

"Y es que ya no me alcanza el pan para saciarme el hambre
ni el agua para saciarme la sed;
Solo en mi silla me siento,
y en Sierra leona se me mueren los chistes."

Siento a cada segundo como los barrotes se acercan más a mis branquias, ya en cualquier momento estallo en cerumen... Y así fue.

Ciertofalso

Como un tarro apolillado
canta molesto el Santo
que envuelto en lona de vestir
atravesaba el llano de las musas.

"Oh, risueña señora del destino,
embisteme para dejarme descansar
y así en mis sueños saciar mis ganas de sentirte
y no perder mi santidad"



Como es común,
el Santo hipócrita dentro de si solo añoraba
con el ajetreo del golpe,
 rosarle el seno a la desnuda y bien dotada musa.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Alkalina

Donde la viste, donde la viste pasar
A aquella flor saltarina de cándidas caderas,
incipientes marcaciones de sabiduría infernal
invadiendo la casa infestada de carnívoros cien pies mutantes de dos pies,
enfermiza inteligencia agobiada por el triste anunciado de una pluma en llamas.

Estoy muerto de cansancio y ensañado por la nostalgia, afable nostalgia cristalina incrustada en los anales de cada final.

domingo, 21 de octubre de 2012

Calza


Tu tristeza intacta, mientras la suerte de mi maldición
situada cabizbaja entre ceja y ceja
alejaba nuestros destinos, destinados a no separarse.

O quizás obligados, aprendidos, acostumbrados..
aun así, el sentir y la razón, antónimos naturales.

Los sentimientos impulsivos nos obligan a no abrazarnos,
nos obliga a caminar descalzos y empapados bajo la lluvia,
que alguna vez nos amo.

Marcas de tu sangre
vuelos en camino
canto, muero en el aire..
alejaba nuestros destinos, destinados a estar juntos.

sábado, 6 de octubre de 2012

Frutas coloquiales

Inquietudes de desamor y desvida, canallas clamores de virtud,
incipientes y efímeros, nulos.
Infinitud de caminos, caminantes de tiernos senos sofocados por la sed
de ser acariciados, bebidos, saciados de su placer.. secos de esperanza.
Mártires de acero bajo sus camas esperan la victoria,
asesinos en huelga se apropian de su muerte, en sus manos yace latente.
La secante desicion los sienta de cabeza bajo sus atribuciones desmedidas;
¡ Perdónales Señor! están arrepentidos, no sabían lo que hacían.. no estaba en sus manos.
Y no acaban de preguntarse el porque de sus ánimos tartamudos,
del roció de sus bellos cabellos en los campos de olivos, donde las minas y las niñas duermen.

Acequias de la vida, virtudes amargas, frutas coloquiales.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Caminata, alegoría de un ciervo ladrador

Ademanes de dulzura sobrevuelan la mente del clandestino,
susurros candentes navegan por sus venas.

Nervioso el capitán se sienta en lo alto de la humedad, buscando al polison que según el había visto pasar saltando.
Mantiene el equilibrio sobre la húmeda y ciega niebla, evita resbalar para no transformarse en la jugosa y bienvestida cena del ciervo, que perfumado hasta los callos seguía caminando.
Estira el cuello, dejando entrever tras su pañuelo de seda la condena de sus perseverantes ramos de jureles hacia la señorita aquella de labios bien rojos y ojos bien rlabios.. no se ve ni un alma, pero no le parece extraño; Ya no confía  el capitán en sus sentidos:
"Estos seis tristes diablos han hecho de mi cruda vida una duda eterna.. una infinita burla."

Vuelve a la cama y anota en su bitácora;

"Ante tanta soledad, ya no se si en la vigilia sueño o en el sueño sigo escribiendo.. ojala el ciervo fuese un animal dócil y servicial, ojala me convidara un poquito de su elocuencia para por lo menos sentir su aliento carnívoro, poder ver un poco mas de cerca sus ojos asesinos y lo triste de su traje de satin ..y el tumulto de agobiantes centinelas sobre el cetro de la antesala deje libre el paso a lo innato y vulgar, a lo monstruoso y altivo de nuestra realidad de celibato.. Mas las habladurías de alimañas distantes, rebotan en la tinta y se secan con mi costosa cabellera engominada.
Volátiles son los sueños, inicuos los placeres, fieles las introspecciones.

Miernes del dosemílocho.  "

El clandestino enterado de la situación se lanza hacia el mar, pero mientras se escabulle buscando el placer, los centinelas dan la orden .. Se hunde en la infinidad de sirenas que lo darán a luz otra vez, como hace años, pero ahora con el cuidado de que salga legal.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Yardo


Batallas entre dioses,
mi cuerpo alejado
se acrimina contra la paz
de los trabajadores de lo ajeno.

Cantineros sesgados,
mi cuerpo emancipado
se resuelve a volver atrás,
a los campos arados,
de sentimentalismos atraídos
por la sangre animal.

Batallas entre cientos,
mi cuerpo en sueño
se eleva de la ilusión.
Ilustra la realidad impuesta
de las cabezas atareadas
por la sangre pensante.

Ambulante

Cuesta creer lo cierto falso de la mentira.
Calma, silencio, mil destellos tras el ataúd de amoríos,
mil sentidos se apropian de mi realidad.

Estrecha tus sentimientos a mi esclavo exterior.
tu silueta me aprisiona,
tu sombra me acecha,
tu reflejo me acaricia..
Mis manos deshechas, te buscan entre el polvo.

Me libera, me hiere el alma de abandono.
¿Cuantos mas de mis llantos quiere robar?, ¿cuantos mas de mis huesos quiere liberar?
Estrechos kilómetros bombardean mi cordura, no digas mi nombre,
ni en un susurro.. mis poros están minados.

No sueltes a mi animal, no aprisiones la única pureza en mi..
que a lo demás ni yo le creo.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Clandestino


El jaspeo de los charcos sobre mi carne cruda y gélida
me hubiese convulsionado,
cada gota al salpicar desbarataría mi cordura.

Pero ansiedad es lo que siento por estos días hostiles;
el miedo quedo atrás, en un pasado de callejería y espera infinita,
de locuras y pesadillas auto inducidas.
Ansiedad es lo que se lleva ahora;
la locura lúgubre y la tristeza agobiante ya se olvidaron
en un pasado de reproches y berrinches incomprensibles, hace años.

En los anales de la ansiedad, se encuentra la desesperación,
en las raíces de la ansiedad, se inventa la infinita certeza.

Caen del cielo azulejos de ternura y compasión
por tan ansioso y desesperado animal..


La lluvia, satírica, hilarante.. me obliga a amarla.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Alimento de salvación.

A cuantos hermanos míos les he dejado inconclusa la reseña del sagrado profeta sin noción,
a cuantos sin embargo la calcinada memoria les entrega el secreto.
A cuantos continua atormentandoles la dura e incipiente realidad de las voraces colonias humanas.
A cuantos, dígnense a confesar, se les fue entregada la opción del canto terrenal.


Unos tantos solo hablaron de la fuente y sus precipitadas visiones de fulgor.
Solo algundos danzaran y se preguntaran cuales son los risueños herederos de la suerte que no se voltea a sentenciar, mas las consecuencias de sus palabras no se inclinan ni un instante al error.

¡Oid bellos ruiseñores del corazón enclaustrado, la oración para despedirse.. y reverenciar a sus cadenas!


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Introducción.

Que armonía.

Monica, es mas de lo que parece.
Somos mas, somos menos.. nada.
Monica, limítate, ábreme, mata.. Que extraño

El cambio dentro de lo hermoso,
imperfecto, simple e hipnótico a veces lo armoniza,
o lo acribilla.
Aun así jamas sabrás Monica, que si, que no.

Que por aquí, que por allá; haz de desarmar Monica el mar.
Haz de desarmar lo que dentro de ti firmemente adobado,
enclenque.


Esa es tu labor; libre, Monica, desarmonica.



Saludando al pescador.

Basta un ademan para comprender lo incestuoso que resultaría para un hombre de mar beber la salmuera del océano, y a su vez se vuelve irónico saber que quien ha intoxicado el mar, es alguien de su propia raza; un hombre de mar.
Para aquellos terráqueos que naturalmente no comprenderán el porque de la guerra entre tan interesante raza se hace necesaria la aclaración:
Hombres de mar fueron aquellos amantes de la salina infusión eterna y todo cuanto de ella formara parte. Majestuosas ballenas del carnaval, letales pero pacíficos tiburones rojos mejillones y almejas de colores desconocidos, algas danzantes, corales tribales y simples peces voladores convivieron en algún tiempo con los hombres de mar. Un día un grupo transoceanico de marinos, reconocido en la lejanía por sembrar la desarmonia de los ecosistemas mas armonicos, se encontró con este mágico mundo de convivencia marítima y comenzó a corromper todo a su paso. Les robaron a las ballenas su canto de alegria y  las dejo aullando un lamento de impotencia, los moluscos tuvieron que tragarse su color y encerrarse en lo opaco de su dolor, el coral en mil pedazos quedo esparcido por el suelo, aplastadas las algas y así continuaron. Incluso se dice entre los que no presenciaron la desgracia que los tiburones adquirieron un instinto desesperado por seguir la sangre, dicen que la huelen a kilómetros y emprenden el ataque sin siquiera preguntarse porque, pero lo verdaderos hombres de mar saben que lo único que los tiburones quieren, es recuperar su color.


Hasta el dia de hoy se lamentan los verdaderos hombres de mar, de esos que casi ya ni quedan por no volver a ver a peces volando sobre las aguas.