para ti, aunque no lo leas
todos gritan, todos corren
Desde acá se escuchan las garras centelleantes del animal
hasta acá derrumba hechos y derrite espadas
Tras su existencia dormida, vela en ardiente tristeza
Me pregunto si mordió alguna vez
quizás la carne del gorila
si encontró el envoltorio chorreante de su derretida felicidad
si la verguenza le afecta tanto como a mi.
A veces queda abierta la puerta de su mundo
y me asombro mas o menos lo mismo que el
cuando en un descuido de nuestra huida mutua
se asoma al derrumbe de mi castillo
silencio de ignorancia y sobremesa de estupidez
cantos de inmadurez y silencios de irresponsabilidad
se despliega la baraja frente a un espejo
y el juego es el mismo en la confusión
"y para quien?"
Y es duramente indudable nuestro origen común
espalda contra espalda, siempre opuestamente unidas
animalesco clan de verdugos de los adentros
gotera insaciable, marejada constante, torrente en la sien
espero encontrármelo de frente alguna vez
cuanto tenga mis cadenas abrazadas de eternidad
cuando afile mis dientes y termine el ultimo cabello de caer
sobre el fervor de mis desechos
y de los suyos
Marzo.