Tu tristeza intacta, mientras la suerte de mi maldición
situada cabizbaja entre ceja y ceja
alejaba nuestros destinos, destinados a no separarse.
O quizás obligados, aprendidos, acostumbrados..
aun así, el sentir y la razón, antónimos naturales.
Los sentimientos impulsivos nos obligan a no abrazarnos,
nos obliga a caminar descalzos y empapados bajo la lluvia,
que alguna vez nos amo.
vuelos en camino
canto, muero en el aire..
alejaba nuestros destinos, destinados a estar juntos.
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