Donde estabas cuando abri los ojos ayer en la tarde
cuando me dijiste que esperara un poco mas con los ojos cerrados y los sentidos dormidos, sobre todo el olfato, que es el que mas me llega cuando dejas tus olores flotando sin respeto y con intensidad mareadora por todos los aires correntosos y los cumulos de espacio estacionado solo para ti, para ti y tus olores a jazmin y quien sabe que otra flor que yo no diferencio bien, mi ropa, mi cara y cada rincon rosado por tu piel adormecida de tanto perfume y tus poros que son casi del color de la flor que estas usando hoy, ayer, una mezcla de todas, una nueva flor de perfume redondo y fluctuante que son todos los perfumes en uno, esa flor creada a la fuerza por tu obsesion a oler a flores podrias ser tu. Tu podrias ser la flor y compartir esos olores conmigo, que te espero y me aguanto con los pulmones inundados de lo que tu sabes me parece una obsesion vanidosa y vomitiva, me figuro las nubes espirales, moradogrisaceas esparciendose por dentro mio y me mareo, no puedo evitarlo, sobre todo cuando estamos en movimiento, en la micro o incluso caminado. Pero sobre todo en los columpios. Igual yo me lo aguanto, me lo trago y lo disfruto tanto como lo detesto, asi como a ti, asi como a mi. Pero ese ya es tema mio. Lo que te quiero decir es que si tan solo hubieses estado cuando abri los ojos ayer en la tarde, podrias haber visto lo que yo vi. Era una especie de Piramide de 3 caras flotando justo en el punto donde debia estar tu nube fragante, en un chasquido pestañeante una figura enigmatica fue reemplazada por otra una tanto mas terrible, quizas por lo inesperada nada mas, quizas por la costumbre y mis ganas de mirarte siempre. Era del tamaño de 3 cabezas chasconas, bastante poco timida, presencia imponente y despreocupada, aire solemne, radiante, insosportablemente deseable. Por cada una de sus caras visibles, que eran 2 de 3, habian como unos riachuelos que iban de la punta hacia abajo formando una bajada cursiva, como el flujo de un rio, solo que al llegar al limite inferior de la piramide se evaporaba, o mas bien desaparecia, justo en el momento en que perdia contacto con su enigmatica figura madre, madre de rios blanco y negro Eran corrientes opuestas y complementarias, espejos invertidos, espalda con espalda, opuestamente unidas, tenian un oigen comun, pero cada una iba por su propio lado sin desparramar una sola gota a su hermano gemelo que parecia ser tan independiente del otro como el otro del anterior. Me recordo los cafes con leche que te bebes lento mientras yo me succiono con estrujos un kapo, los sabados por la mañana, los domingos y los lunes. Por arriba, en la punta 3 o 4 puntitos flotando, brillantes, inconstantes y azarosos en torno a un brillito central, que tenia forma de ojo, que parecia miarme fijo y me atraia con un extraño encanto hipnotico. Era tan encantador, que no me percate de lo terrible del acontecimiento hasta que me dejo abandonado en el vacio. Me tenia loco, enamorado, mis manos se estiraban solas pa tocarla, y tendian mas hacia el rio negro... pienso que no se cual hubieses preferido tu. Luego se desvanecio, sin mas, como en camara lenta, un fade out eterno y que no duro mas que una impresion apenas descubierta, fue algo fuera del tiempo, un cote en los sentidos, primero estaba y depsues no, puro vacio y mas vacio. Dejó mis sentidos en negro, como si todas las cosas y las no cosas, mi cuerpo y mis recuerdos de ti y de mi, tu olor incluso, no hubiesen existido nunca, como si hubiese visto a dios justo cuando me estaba expulsando del paraiso de una patada al ver mis infinitos pecados, mis terribles apegos y las increibles fuerzas que tengo para dejar las cosas a medias...
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